De aprendiz
de torero
al campeón
del mundo.
«Quise ser torero. Hoy soy el matador del ring.»
El ruedo
perdido
Con ocho años, César pisaba por primera vez una plaza de toros. Llevaba el capote en la mano y la mirada fija en algo que aún no entendía del todo.
Soñaba con vestirse de luces. Soñaba con escuchar el clarín. Pero la escuela taurina de Huelva cerró. Y con ella, el primer sueño.
«Yo quería ser torero. Tuve que buscarme otro ruedo.»
El maestro
A los doce años, César cruza las puertas del Club Tanave en Huelva. Lo recibe el maestro Pedro Periañez, uno de los pioneros del kickboxing en España.
Tres meses después, Pedro lo sube a su primer combate en Benalmádena. César gana el oro. Aquel año encadenará el Andaluz y el de España. Ambos, también oro.
Cuando Pedro descubre el pasado taurino del chaval, le mira y le dice:
«Eres el verdadero matador.»
Desde entonces, así le llaman.
Hitos del campeón
El mundo
César ha cruzado Roma. Ha cruzado Bangkok. Ha mirado a los ojos a rivales tailandeses, indios y británicos. Ha vuelto con un cinturón de campeón del mundo bajo el brazo.
Pero esto no es el final. Es el principio.
El próximo objetivo está claro: pisar las jaulas de las ligas internacionales. ONE Championship y UFC esperan.
«Lo tengo claro. Quiero ser el mejor en lo mío, cueste lo que cueste.»
Las armas del matador
Cuatro disciplinas. Una misma faena.
Has leído mi historia.
Ahora ayúdame a escribir
el siguiente capítulo.
Bangkok, Roma, el octógono. El camino al UFC no es barato.
Tu apoyo es el que hace posible cada estocada.